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09
jul
2020

Los destinos más deseados del mundo los puedes visitar sin salir de España

Podía parecer que no, pero finalmente sí habrá verano y, por supuesto, vacaciones. Sabemos que tienes ganas de viajar, de conocer nuevos lugares y dejar atrás la rutina. Ahora es el momento de decidir cuál será tu próximo destino, un lugar ideal con playa, cultura, gastronomía, escenarios de postal…

Pero ¿vas a renunciar a los destinos más exóticos? No hace falta, quédate en España y conoce algunos de los destinos más deseados del mundo que quizás ni siquiera sabías que estaban tan al alcance de tu mano.

 

1. Las Cinque Terre (Italia) y Villajoyosa, no son el típico pueblo pesquero

¿Quién no ha oído hablar de las Cinque Terre? Estos cinco pequeños pueblos de la Toscana, encaramados caprichosamente al borde de los acantilados desafiando a la gravedad, se han convertido en una de las postales más reconocidas de Italia por sus llamativas casas de colores que penden sobre el mar. Nuestra Villajoyosa, aunque al otro lado del Mediterráneo, no se queda atrás y su encanto y fotogenia son dignos de los mejores perfiles de Instagram.

La Vila, como se conoce popularmente a este pueblo pesquero de la provincia de Alicante, ofrece una fachada litoral en la que sus coloridas casas parecen escalar unas sobre las otras para no perder de vista el mar. Su iglesia-fortaleza, lo intrincado de sus callejas y sus edificios colgados sobre la desembocadura del río Amadorio componen un casco antiguo digno de visitar y, por supuesto, degustar. La gastronomía marinera y el chocolate son dos iconos de la cocina vilera que te harán olvidar por completo la pasta y los helados italianos.

El hotel Montíboli se encuentra entre las calas de L’Esparrelló y La Caleta, al sur del municipio, un auténtico paraíso para disfrutar del que es el verdadero tesoro de Villajoyosa: sus playas.

 

2. Essaouira (Marruecos) y Peñíscola, carácter marinero al abrigo de la muralla

Essaouira es un pueblo pesquero de la costa atlántica marroquí frecuentado por surfistas de todo el mundo que acuden para disfrutar de sus playas y degustar sus famosas sardinas que se asan en el propio puerto nada más ser descargadas. Peñíscola es nuestra versión mediterránea, tanto por sus playas de arena blanca como por su maravillosa gastronomía marinera a pie de lonja.

La muralla es otro de los elementos que tienen en común estas dos bellas ciudades costeras imprimiendo carácter y personalidad a su perfil costero. Peñíscola atesora un importante legado histórico en torno a la figura del Papa Luna y su imponente castillo. Sus muros medievales abrazan un entramado urbano cuajado de casas blancas encaladas y calles estrechas, protegiéndolo de la fuerza de las olas del mar.

El hotel Papa Luna, en primera línea de playa y en pleno corazón de Peñíscola, es el sitio perfecto para disfrutar de unas vacaciones inolvidables junto al mar.

 

3. Nueva York (EE.UU.) y Benidorm, skyline con vistas al mar

Benidorm es conocida como el Manhattan español, y aunque pueda parecer pretencioso, la realidad es que la capital de la Costa Blanca, con solo 70.000 habitantes censados, cuenta con un total de 310 rascacielos (edificios con más de 35 metros de altura) siendo la tercera ciudad en toda Europa con más edificios de este tipo después de Londres y Milán.

Justificado este apelativo, pues los más atrevidos incluso la llaman “Beniyork”, Benidorm ofrece el más amplio abanico de ocio de todo el Mediterráneo. Con sus dos interminables playas como bandera, Levante y Poniente, la ciudad ofrece parques temáticos, gastronomía, música, espectáculos y todo lo que te puedas imaginar durante los 365 días del año. El ambiente y el ritmo de su día a día no tienen competencia. Benidorm es diferente.

Si quieres disfrutar de la mejor panorámica de la ciudad y buscar las 7 diferencias con la Gran Manzana tendrás que subir al mirador de La Cruz en lo alto de la Sierra Helada, y para ello, nosotros te ofrecemos una variada selección de hoteles en Benidorm que se adaptan a tus necesidades para ofrecerte la mejor experiencia. Volverás el año que viene.

 

4. Santorini (Grecia) y Mojácar, el balcón del Mediterráneo

Es oír hablar de Grecia y parece imposible evitar que su espíritu nos invada de inmediato. El azul del mar, el ocre de los acantilados, el blanco de las fachadas encaladas, el verde de los olivares que salpican el paisaje o el sabor de la cocina mediterránea. Traslada tu mente varios miles de kilómetros, suenan las bulerías de la Sierra de Cabrera en lugar de la penetrante y pegadiza melodía del Sirtaki, estamos en Mojácar, uno de los famosísimos pueblos blancos que reúnen toda la esencia de Andalucía.

Y es que, considerado uno de los pueblos más bonitos de España, Mojácar desafía la pendiente de la escarpada costa de Almería buscando ver el mar desde todos los rincones de su laberíntico casco antiguo. Las paredes blancas contrastan con los geranios y las buganvillas que salpican las fachadas de esta población que es famosa por su luz y su capacidad de detener el tiempo.

Sin duda, es un rincón al que retirarse para disfrutar del mar. Los hoteles Servigroup Marina PlayaServigroup Marina Mar son el lugar perfecto para ello. Dedícate a la vida contemplativa o disfruta del deporte en todas sus versiones. Mojácar te ofrece mil y una posibilidades diferentes.

 

5. La Costa Dálmata (Croacia) y la Costa Azahar, Mediterráneo sin filtros

Dicen que Croacia todavía conserva el encanto del Mediterráneo de antaño, cuando los turistas aún no habían descubierto las maravillas que ofrece este mar. Actualmente son pocos los rincones que mantienen este privilegio y el parque natural de la Sierra de Irta, a caballo entre Peñíscola y Alcocéber, es uno de ellos. Este precioso paraje puede presumir de ofrecer el Mediterráneo más virgen, tal y como era, en plena provincia de Castellón.

Sus 13 kilómetros de costa, con una sucesión de calas y pinadas salpicadas de antiguas torres vigías y castillos templarios, son la gran joya de la Costa del Azahar. Un paraje perfecto para descubrir caminando o en bicicleta por sus innumerables senderos hasta descubrir el rincón perfecto donde disfrutar de un baño, probablemente, en soledad. ¡Y no te olvides las gafas de bucear! El verdadero tesoro ambiental se esconde en la diversidad de la flora y fauna submarina de la zona. Un paisaje para perderse y desconectar con la ventaja de estar a un paso de algunas de las más importantes localidades turísticas equipadas con todos los servicios.

El hotel Romana de Alcocéber, cuenta con todas las comodidades para que disfrutes de esta zona de la que probablemente nunca habías oído hablar, pero que ya no vas a olvidar.

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